Por Editorial VeN |
El COMAC C919 entra en el radar de Malaysia Airlines bajo una estricta condición occidental
La compañía descartó al modelo chino por falta de madurez en su anterior licitación y eligió aeronaves Boeing, pero mantiene abierta la puerta a su futura flota regional.
Malaysia Airlines condicionó la posible incorporación de aviones COMAC C919 a su flota a la obtención previa de las certificaciones de la EASA y la FAA. La aerolínea mantiene un interés activo en el modelo de pasillo único fabricado en China, pero exige el aval de los organismos reguladores occidentales antes de tomar una decisión formal de compra.
El aval de las entidades de Europa y Estados Unidos resulta fundamental para respaldar las operaciones en los mercados internacionales y fortalecer la confianza en el modelo, Bryan Foong, directivo del área comercial de Malaysia Aviation Group, señaló que la aprobación regulatoria internacional representa una necesidad práctica para una compañía con una red global, en lugar de una simple preferencia.
La cooperación aérea en ascenso entre China, Malasia y otras naciones del Sudeste Asiático incrementará la confianza en la aeronave una vez que cumpla con los requisitos normativos estipulados por los entes occidentales, agregó el ejecutivo. El COMAC C919, diseñado para competir directamente contra los Boeing 737 y Airbus A320, inició sus vuelos comerciales en mayo de 2023 y actualmente atraviesa un proceso de validación ante la agencia europea, el cual incluye pruebas de vuelo en Shanghái con pilotos de ese continente.
Ya hay 40 aviones del modelo en servicio comercial, siendo China Eastern Airlines su principal operador con 17 unidades, seguido por Air China con 12 y China Southern Airlines con 11. El backlog llega a 963 pedidos firmes y 65 opciones, según datos obtenidos a través de Cirium Fleet Analyzer.
Foong explicó que el avión chino carecía de la madurez operativa suficiente cuando la empresa inició el proceso de evaluación para renovar su flota de pasillo único. Esta situación motivó a la aerolínea a inclinarse por encargos al fabricante estadounidense Boeing, los cuales sostienen la estrategia actual de reemplazo de material de vuelo. La compañía descarta realizar nuevos pedidos de aeronaves de fuselaje angosto hasta aproximadamente 2035, ya que los compromisos vigentes cubren el crecimiento proyectado en su programación.
Este horizonte temporal abre una ventana de oportunidad para que COMAC demuestre la confiabilidad de sus aviones y obtenga las certificaciones internacionales requeridas en la próxima década. Si bien existe una comunicación regular entre las partes, la aerolínea no mantiene negociaciones activas de adquisición y evaluará en detalle las capacidades de mantenimiento y soporte a largo plazo del fabricante antes de avanzar. La firma asiática necesita fortalecer su red regional de mantenimiento, reparación y soporte en el Sudeste Asiático para respaldar a los operadores extranjeros, un proceso que inició con la apertura de una oficina en Singapur y la operación del avión regional C909 en países vecinos.
En paralelo a esta evaluación técnica, la aerolínea amplía su presencia en el mercado chino tras el inicio de vuelos hacia Shenzhen. Esta ruta se suma a los enlaces existentes con Hong Kong y Guangzhou, consolidando a Kuala Lumpur como un hub de conexión estratégico para los pasajeros que viajan entre el país asiático y destinos en Australia, Nueva Zelanda e India.

