AirAsia en conversaciones con el gobierno de Malasia sobre un posible apoyo financiero ante presiones económicas y el alza del combustible

POR EDITORIAL

VeN /18-10

El cofundador de AirAsia, Tony Fernandes, sostuvo reuniones con el Ministerio de Finanzas de Malasia en medio de crecientes preocupaciones estatales sobre la viabilidad financiera de la mayor aerolínea de bajo costo del sudeste asiático, afectada severamente por el encarecimiento del combustible de aviación, informó la agencia Reuters. El acercamiento ocurre mientras la compañía avanza en un plan de refinanciamiento de deuda por 1.000 millones de dólares para hacer frente a sus abultados pasivos corrientes.

Negociaciones bajo la lupa: respaldo estatal y condiciones en debate

De acuerdo con tres fuentes familiarizadas con el asunto, las conversaciones se llevaron a cabo hace dos semanas y se centraron en la posibilidad de que el gobierno respalde las iniciativas de recaudación de fondos de AirAsia. Según dos de las personas consultadas, dicho apoyo estaría sujeto a que la aerolínea acepte una serie de condiciones propuestas que permanecen bajo discusión, cuyos detalles no han podido ser determinados de forma inmediata.

En los encuentros también participaron representantes de Alton Aviation Consultancy, firma contratada previamente por el Ministerio de Finanzas para evaluar las necesidades de financiamiento de la aerolínea deficitaria. Mientras que la cartera de Finanzas declinó hacer comentarios, la consultora no respondió a las solicitudes de información.

Por su parte, el Ministro de Transporte de Malasia, Anthony Loke, señaló en conferencia de prensa que ni él ni funcionarios de su despacho mantuvieron reuniones con AirAsia en las últimas dos o tres semanas. No obstante, Loke puntualizó que la empresa pudo haber sostenido diálogos con el Ministerio de Finanzas, indicando que este tipo de aerolíneas mantiene reuniones regulares con las autoridades gubernamentales.

La postura de Tony Fernandes: costos operativos versus asistencia financiera

En declaraciones exclusivas a Reuters, Tony Fernandes, quien actúa como cofundador y asesor de la compañía, confirmó que solicitó y sostuvo encuentros con representantes de los ministerios de Finanzas y Transporte durante la semana iniciada el 28 de septiembre. Sin embargo, el ejecutivo matizó el tenor de las conversaciones:

  • Enfoque en costos de la industria: Fernandes afirmó que las discusiones no abordaron asistencia financiera, sino costos del sector como tarifas aeroportuarias y combustible.

  • Rechazo a la necesidad de rescate: El directivo manifestó contar con un 100% de confianza en que AirAsia puede sortear la coyuntura sin ayuda estatal, tal como ocurrió durante la crisis sanitaria, enfatizando que el gobierno no le ha planteado inquietudes sobre liquidez ni le ha ofrecido un paquete de ayuda.

  • Apertura a eventuales apoyos: Pese a descartar negociaciones de rescate formal, Fernandes admitió que la aerolínea no rechazaría apoyo financiero en caso de ser ofrecido por los gobiernos donde opera, incluyendo Malasia, Tailandia e Indonesia.

  • Preferencia por financiamiento local: El ejecutivo reconoció haber solicitado anteriormente gestiones gubernamentales para facilitar préstamos con bancos malasios en moneda local, con el objetivo de evitar el endeudamiento externo y acceder a mejores tasas de interés y condiciones.

Presión sobre el balance: impacto del combustible y riesgo sistémico

La inquietud gubernamental responde al papel crítico de la aerolínea en el ecosistema del país, donde controla cerca del 60% del mercado doméstico de aviación y sostiene una plantilla de 26.000 trabajadores. Las autoridades temen el impacto colateral que un deterioro mayor provocaría sobre la conectividad, el turismo y empresas vinculadas al Estado como el operador aeroportuario Malaysia Airports Holdings Berhad.

Este escenario cobra mayor relevancia tras conocerse que el gobierno consultó el mes pasado a Malaysia Airlines y Batik Air si tendrían capacidad para absorber la cuota de mercado de AirAsia en el marco de una planificación de escenarios de contingencia.