El fallo en la torre de control de Barcelona que enfureció a Ryanair
POR EDITORIAL
VeN /16-08
El apagón en las instalaciones de Barcelona afectó los vuelos y generó un fuerte reclamo de Ryanair contra la infraestructura estatal.
Ryanair exigió respuestas urgentes al Gobierno español y a ENAIRE tras un fallo eléctrico en la torre de control del aeropuerto de Barcelona que paralizó hoy las salidas y llegadas. La interrupción afectó a casi 6.000 pasajeros en pleno pico de actividad del verano boreal, según detalló la compañía en un comunicado.
El apagón dejó inoperativos los sistemas principales y la red de contingencia también falló, situación que impidió mantener el funcionamiento de las instalaciones. La aerolínea calificó el incidente como inaceptable y advirtió que la falta de un sistema auxiliar efectivo anula su propósito de seguridad.
La paralización de los vuelos ocurrió a pocas semanas de que el gestor de navegación aérea implementara más de 70 medidas operativas para la temporada estival. Los usuarios del espacio aéreo en España abonan tarifas elevadas por un servicio que muestra fallos repetidos, mientras los pasajeros sufren continuas alteraciones, enfatizó la transportista irlandesa.
“El fallo en el suministro eléctrico ocurrido hoy en el aeropuerto de Barcelona supone una nueva interrupción inaceptable del control del tráfico aéreo que provocó retrasos evitables a casi 6.000 pasajeros de Ryanair”, señaló Neal McMahon, chief operations officer de la empresa. “Una vez más, los pasajeros pagan el precio de los fallos del sistema español de control del tráfico aéreo, a pesar de que las compañías aéreas y los pasajeros financian estos servicios a través de tasas cada vez más elevadas”, agregó.
El directivo cuestionó la falta de redundancia en una de las infraestructuras más transitadas de Europa. “Y lo que es peor, el sistema de respaldo también falló. Un sistema de respaldo que falla no es un sistema de respaldo”, explicó McMahon. “Barcelona no debería quedar paralizada en plena temporada alta de verano porque la torre de control pierda el suministro eléctrico y el sistema de respaldo no funcione”, añadió.
Las críticas apuntaron directamente a la gestión estatal. “ENAIRE puede anunciar 70, 700 o 7.000 medidas, pero ninguna de ellas servirá de nada si el control del tráfico aéreo de Barcelona no es capaz de mantener las luces encendidas”, remarcó el ejecutivo. “ENAIRE debe explicar inmediatamente qué falló, por qué falló el sistema de respaldo y qué se hace para evitar que se repita. El sector turístico español y los pasajeros merecen un servicio de control del tráfico aéreo resistente, no otro caos evitable”, concluyó.

