De la “piel de tiburón” a asientos más livianos, así evita LATAM Airlines más de un millón de toneladas de CO₂ al año

Por Editorial VeN |             03 de  Mayo de 2026



Con la instalación de AeroSHARK y el rediseño de cabinas, LATAM optimiza el consumo de combustible y reduce costos operativos en sus rutas internacionales.

LATAM Airlines Group reportó que evita la emisión de más de 1 millón de toneladas de CO2 anuales mediante la implementación de ajustes en la eficiencia de sus operaciones y la adopción de nuevas tecnologías. Estas medidas, que optimizan el consumo de combustible en la operación diaria, equivalen al impacto ambiental generado por aproximadamente 200.000 personas a nivel mundial. La compañía, que se posicionó como la más sostenible de América según el Corporate Sustainability Assessment 2025 de S&P Global, enfoca su estrategia en la reducción de peso y la mejora de la aerodinámica.

Una de las iniciativas con mayor impacto es el Single Engine Taxi (SET), que consiste en el desplazamiento en tierra con un solo motor encendido hacia la pista o tras el aterrizaje. Esta práctica permite reducir más de 100.000 toneladas de CO2 al año bajo estrictos estándares de seguridad. Asimismo, el grupo inició la instalación progresiva de AeroSHARK en su flota de Boeing 777-300ER. Se trata de un recubrimiento inspirado en la piel de tiburón con protuberancias microscópicas que alinean el flujo de aire y reducen la resistencia aerodinámica, lo que proyecta un ahorro de hasta 12.000 toneladas de emisiones anuales para 2027.

La piel de tiburón llegará a toda la flota 777 de LATAM Airlines

“La sostenibilidad en la aviación no solo depende de grandes transformaciones, sino también de decisiones operacionales diarias que, sumadas, generan un impacto significativo. Muchas de estas medidas son invisibles para nuestros pasajeros, pero son clave para avanzar hacia una operación más eficiente y responsable”, señaló Stephano Gachet, líder del programa de eficiencia operacional del grupo LATAM.

En cuanto a la cabina, los nuevos Airbus A320neo y A321neo incorporados desde octubre último cuentan con asientos de nueva generación entre 200 y 250 kilos más livianos por aeronave. Esta modificación genera una reducción de 5.000 toneladas de CO2 anuales y un ahorro de US$1,5 millones. De forma complementaria, el grupo eliminó las antiguas pantallas superiores en aviones de pasillo único, retirando peso innecesario tras la adopción de sistemas de entretenimiento personal, lo que evita 7.000 toneladas de emisiones adicionales cada año.

Estas acciones se integran en el programa Fuel Efficiency, el cual mejoró la eficiencia operacional del grupo en un 7%. Según datos de la empresa, esto representa haber evitado el consumo de más de 2,4 millones de barriles de combustible y la emisión de 6,5 millones de toneladas de CO2, cifra comparable a la operación anual de la aerolínea en EcuadorColombia y Chile. El grupo mantiene su hoja de ruta para alcanzar emisiones netas cero en 2050.

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