Aumenta la cantidad de aviones afectados por mantenimiento preventivo de motores en Pratt & Whitney GTF
Por Editorial VeN | 04 de Enero de 2026
La detención de flotas de la familia Airbus A220, A320neo y Embraer E2 por el mantenimiento de motores GTF sigue siendo significativa. A pesar de que van ya dos años de trabajos, durante 2025 se han incrementado el número de aviones detenidos afectando la planificación de las aerolíneas.
Según publica Flightglobal con base a datos de Cirium, la cantidad de aviones equipados con motores de la serie PW1000G sigue aumentó en 90 unidades en el segundo semestre. A la fecha, hay 835 aviones estacionados a la espera de los trabajos preventivos en comparación con los 748 aviones detenidos antes de mitad de año.
La tasa de detención de la flota es del 33%. Los motores de Pratt & Whitney GTF afectados corresponden a los PW1100G de la familia A320neo, los PW1500G de los A220 y el PW1900G que equipan a los E2. Las revisiones preventivas también comprometen al avión ruso Irkut MC-21, equipado con la versión PW1400G, pero su bajo número de unidades que no están en servicio comercial no representa compromiso alguno.
Un problema detonado en 2023
Los problemas presentados por los motores GTF aparecieron con las primeras entregas de los A320neo cuando se detectaron fallas por la fabricación de componentes con polvo contaminado. Como resultado, provoca grietas y reduce la vida útil de los motores, generando un problema de costos con inspecciones más frecuentes de lo que inicialmente se estaba contemplado.
En 2022, Pratt & Whitney ordenó inspecciones mayores en discos de la turbina de alta presión de motores fabricados desde 2015, tras investigaciones iniciadas por una falla en un A321 de Vietnam Airlines en 2020. En diciembre 2022, una detención de motor motivó nuevas revisiones no programadas, mientras se analiza un posible caso similar en México con Viva.
La alerta se encendió en julio 2023 cuando se determinó que al menos 200 motores de la familia GTF debían someterse a inspecciones preventiva antes de septiembre. A estos, se sumaron otros 1.000 en un año.
En un comienzo, la Administración Federal de Aviación (FAA) señaló que las inspecciones debían realizarse en los mantenimientos programados. Sin embargo, después mostró mayor preocupación y exigió revisiones en un plazo máximo de 30 días. El fabricante recomendó inspecciones durante los programas de mantenimiento habituales mediante inspecciones ultrasonido.
Un “cuello de botella” de hasta un año
Por la cantidad de motores GTF a inspeccionar, se generó un “cuello de botella” que iba a impactar a toda la industria. El caso se sumó a los problemas en la cadena de suministro afectada desde 2020 y agravada con los conflictos geopolíticos en Oriente.
Si bien RTX -matriz de P&W- ha intentado reducir el tiempo de revisiones preventivas habilitando nuevos centros en distintas partes del mundo, la crisis está lejos de finalizar. Las aerolíneas siguen desprogramando aviones, al menos hasta por casi un año de acuerdo con estimaciones del fabricante.
A diferencia de años anteriores, Airbus -principal proveedor de aviones que se ha visto afectado con las detenciones- ha conseguido normalizar la producción. Según datos de este fabricante se han entregado 72 A220, 13 A319neo, 175 A320neo y 322 A321neo al cierre del mes de noviembre…